¿Cómo pueden usarse las técnicas nucleares para combatir las deficiencias de vitaminas y minerales en niños mexicanos y guatemaltecos? – 29/07/2020 Victor Owino, Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares Andrea Galindo, Oficina de Información al Público y Comunicación

Preparación de tortillas enriquecidas con amaranto en Guatemala (Fotografía: J.T. Rodríguez)

Un grupo de científicos realizó estudios para encontrar soluciones a la malnutrición infantil en Guatemala, México y otros cuatro países de ingresos medianos, y, más concretamente, a la deficiencia de vitaminas y de minerales esenciales. Los resultados sugieren que es posible mejorar la nutrición y la salud de los niños si se combinan correctamente alimentos locales y acordes a su cultura.

“Se generó una cantidad considerable de datos que demuestran que estas simples estrategias de alimentación son muy útiles para mejorar la ingesta de micronutrientes en bebés y niños de corta edad”, explica Victor Owino, del Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares del OIEA.

Las vitaminas y los minerales son fundamentales para la salud y están presentes en las verduras que consumimos. Sin embargo, la capacidad del cuerpo humano para absorber esos nutrientes depende de muchos factores, como la combinación de alimentos que consumimos, cómo los cocinamos y la composición interna de cada uno de ellos; este concepto se conoce como “biodisponibilidad” de los nutrientes. Por ejemplo, aunque consumamos a menudo determinada verdura rica en hierro, podemos igualmente sufrir problemas de salud relacionados con una ingesta insuficiente de hierro, ya que otros compuestos de esa verdura o de otros ingredientes de esa comida pueden estar impidiendo la absorción de ese nutriente.

Mediante el uso de técnicas de isótopos estables (véase el recuadro “Base científica”), los investigadores pudieron establecer cuánto hierro y zinc se absorbía de determinadas comidas o combinaciones de comidas, y en qué medida la provitamina A presente en algunas comidas de origen vegetal se convertía en vitamina A una vez en el cuerpo. De los resultados se desprende que existen otras posibilidades de mezclar de alimentos locales que podrían mejorar la nutrición y la salud de los niños de corta edad.

México: El puré de hojas de moringa añadido a la comida para bebés mejoró los niveles de vitamina A

La deficiencia de vitamina A puede causar problemas de visión que, si no se tratan oportunamente, pueden provocar ceguera. También puede debilitar el sistema inmune y ocasionar problemas cutáneos y respiratorios. En todo el mundo, se estima que 250 millones de niños menores de 5 años tienen deficiencia de vitamina A. En México, a pesar de los esfuerzos por reducir esa deficiencia, sigue constituyendo un importante problema de salud pública.

Investigadores de ese país concluyeron que, si se preparan y se consumen como puré, las hojas de Moringa oleifera pueden ser una fuente importante de vitamina A para los niños. Originaria de la India y el Pakistán, hoy esta planta es común en la región de la depresión del río Balsas y en la costa del Pacífico en México, y se comercializa en todo el país.

Guatemala: el amaranto añadido a las tortillas mejoró los niveles de hierro

La deficiencia de hierro puede causar anemia, cuyos principales síntomas son el cansancio, la palidez y una baja temperatura corporal. En muchos países, los alimentos complementarios para bebés a menudo contienen pequeñas cantidades de productos de origen animal, que son una buena fuente de hierro con un alto grado de absorción. En Guatemala, algunas madres lactantes y sus bebés no consumen productos de origen animal en cantidades suficientes.

Investigadores de ese país concluyeron que, si se enriquecían las tortillas con amaranto rico en hierro, se aumentaba la absorción de ese mineral. El amaranto es un pseudocereal ampliamente reconocido como una buena fuente de proteínas, aminoácidos, vitaminas y minerales. Las tortillas tradicionales suelen prepararse únicamente con maíz blanco, pero es posible agregarles amaranto.

Otros hallazgos

Estas investigaciones, que tomaron más de cinco años y cuyos resultadosse publicaron a finales de 2019, estudiaron la nutrición infantil en Bangladesh, Guatemala, la India, México, Zambia y Zimbabwe. A grandes rasgos, durante este proyecto coordinado de investigación del OIEA se formularon estrategias prometedoras que pueden estudiarse a mayor escala en ensayos de eficacia para confirmar sus efectos positivos en la absorción de micronutrientes en entornos de bajos recursos.

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Publicado en Artículos.

Cuba, La Habana. Cuentista, poeta y científico cubano. Investigador del Centro de Investigaciones Pesqueras, doctor en Ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos, y maestro en Ciencias del Agua.