El caudal ecológico y la zona costera, un dilema aun sin solución por Gustavo Arencibia-Carballo

/garen04@gmail.comIlustración del autor.

Recientemente he dictado una conferencia bajo el titulo ¨ La zona costera y el caudal ecológico: un enfoque de ecosistema ¨ donde creí, pobre de mí, haber abordado este polémico problema suficientemente, pero ni modo, he quedado más pinchado con el asunto.

La zona costera proporciona innumerables servicios ambientales, pero a su vez requiere de servicios de los cuales ha dependido durante siglos, para un equilibrio y desequilibrio donde la variabilidad es causa de la ruptura para pasar al siguiente paso o nivel.

Este es el caso de los servicios que brindan o brindaban los ríos y los causes de aguas con escurrimientos costeros a la zona costera marina, para verla en sus concepción mas amplia, y que en la actualidad no se cumple en muchos de los países, debido al represamiento o embalses de ríos.

En el mundo de hoy se requiere cada vez más de agua y de sus bondades y la demanda con tendencia al crecimiento es inevitable.

El represamiento y embalse de este preciado líquido ha logrado una gestión adecuada y próximamente eficiente en su uso, con un perfeccionamiento en el tiempo, pero aún sigue requiriendo de importantes ajustes como lo es el reconocer a la zona costera marina como parte indisoluble de este problema o mejor aún de este ecosistema general que conforman cuenca hidrológica y zona marina costera hasta áreas de influencia del agua dulce y de los sedimentos transportados.

La necesidad de liberar agua de estas obras hacia los cauces naturales de os ríos ha sido comprendido desde hace algún tiempo, pero solo en los últimos años se ha acometido con una dimensión real, con un paso de regulación y normativa en los países, para beneficiar, proteger y salvaguardar las comunidades, las muchas comunidades y la biodiversidad de los ecosistemas aguas abajo de los embalses y presas.

Esta liberación de agua llamada Caudal Ecológico (CE), caudal mínimo o caudal sanitario, tiene varios conceptos, todos muy similares los cuales se pueden ver en la literatura, pero ninguna contempla de manera explícita a la zona costera marina en sus alcances y objetivos.

Tampoco las normas de estos países (México, Cuba, Chile, Brasil, Ecuador, España, etc.) dan reconocimiento claro, ni reconocen la necesidad de este servicio a los ecosistemas marinos para la necesaria mitigación o parcial restablecimiento de los muchos daños ocasionados por el represamiento y el almacenamiento de agua. Pues el daño ocasionado por esta práctica humana es innegable e irremediable, y los volúmenes de disminución de capturas de especies comerciales hablan de este impacto.

Las comunidades de la trama trófica sin interés comercial, las cuales desaparecieron o se modificaron en su estructura y su distribución en los estuarios, ya nunca podrán ser estudiadas como línea base para su valoración, y esto es real.

No quiere decir esto, no se comprende y reconozca que la ecología o al menos el manejo de os ecosistemas del mundo están cambiando.

El agua falta, y es lógico se regule sus disponibilidades para un mejor manejo del recurso en función de nuestra especie y en desarrollo, pero se debe considerar las necesidades y las condiciones ecológicas del estuario a partir del aporte de agua y nutrientes, además provocan salinidades donde se desarrollan ciclos de muchas especies de peces, crustáceos, etc.

Si vemos una entre muchos conceptos de caudal ecológico, es evidente no se valora la zona marina entre los objetivos a alcanzar y por ende la protección de sus biodiversidad, pues para se tiene en cuenta en toda su teoría, normativa, especialistas, directivos, etc. este reconocimiento y visión ecológica.

Algunos autores (Verweij, 2002) reconocen que los caudales y volúmenes que circulan por la cuenca pueden ser también importante para áreas fuera del lecho del río o de las zonas inundadas, pero tampoco contemplan las relaciones y servicios de esta agua sobre los ecosistemas salinos, solo mencionando quede no haber flujo de agua se correrá el riesgo de la intrusión salina.

Las normas ya aprobadas en muchos algunos países y los métodos de aplicación para el cálculo del CE son una evidente muestra de lo expuesto y adolecen todas luces de la ausencia de una visión integral del funcionamiento del ecosistema terrestre y marino. La gestión y el manejo de este recurso tiene un vacío de conocimiento el cual es oportuno remediar.

Algunas consideraciones

El caudal ecológico no restablece las condiciones de un territorio afectado por el represamiento.

La visión del cálculo del CE debe considerar a la zona costera y los parámetros de calidad de agua de esta como tal, así como flora y fauna costera marina.

La proyección de caudal ecológico ha avanzado, pero aún debe considerar en su planificación y gestión ambiental, a la zona costera marina como parte de una visión ecositémica de un problema y no solo una parte del mismo.

Es necesario mejoras en la legalidad que regula el alcance de la aplicación del caudal ecológico.

Referencias

Verweij, M.2002. A propósito del caudal ecológico. www.neolectum.com

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