¿Qué es la contaminación por ruido y cómo se mide?

Collage propio. ilustrandolasalud.tumblr.com

 

La contaminación acústica, también conocida como contaminación sonora, es un problema ambiental creciente. Las consecuencias del impacto acústico ambiental, tanto de orden fisiológico como psicofisiológico afectan cada vez a un mayor número de personas y en particular, a los habitantes de las grandes ciudades; pero ¿sabemos exactamente qué es la contaminación por ruido y cómo se mide?

Contaminación ambiental por ruido

De acuerdo a la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, define como contaminación acústica a la “presencia en el ambiente de ruidos o vibraciones, cualquiera que sea el emisor acústico que los origine, que implique molestia, riesgo o daño para las personas, para el desarrollo de sus actividades o para los bienes de cualquier naturaleza, incluso cuando su efecto sea perturbar el disfrute de los sonidos de origen natural, o que causen efectos significativos sobre el medio ambiente”.

La exposición continua a altos niveles de ruido puede tener efectos adversos en la salud humana. A corto plazo, el ruido intenso puede causar estrés, perturbar el sueño y dificultar la concentración y el rendimiento cognitivo. Además, puede provocar irritabilidad, fatiga y ansiedad.

A largo plazo la exposición crónica al ruido ambiental puede dar lugar a problemas auditivos y se ha demostrado que el ruido excesivo está asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

Cabe por tanto remarcar la importancia de la medida y el control de las emisiones sonoras de los diferentes emisores acústicos, buscando como objetivo que se mantengan dentro de los valores límite de emisión e inmisión acústica.

Emisión e inmisión acústica

La emisión acústica se refiere a la producción y liberación de sonido o ruido por parte de una fuente sonora. En otras palabras, se trata de la generación de ruido en el origen.

Las fuentes de emisión acústica pueden ser diversas, como motores de automóviles, maquinaria industrial, sistemas de climatización entre otros.

La emisión acústica se mide en decibelios (dB) y se utiliza para evaluar el impacto sonoro que una fuente determinada tiene en su entorno.

Por otro lado, la inmisión acústica se refiere a la recepción y exposición al ruido generado por una fuente emisora. Es decir, se trata de la entrada de sonido en un lugar determinado y cómo afecta a las personas que se encuentran en ese entorno receptor. También es medida en decibelios y es utilizada para evaluar los niveles de ruido a los que está expuesta una persona o comunidad.

Actividades potencialmente contaminantes por ruido y vibraciones

Muchas actividades, sobre todo aquellas relacionadas con el transporte (de cualquier índole) o industria, son fuentes emisoras que generan contaminación acústica y vibraciones significativas que afectan negativamente al entorno y la calidad de vida de las personas.

A efectos de la ley, los emisores acústicos se clasifican en:

  • Vehículos automóviles

  • Ferrocarriles

  • Aeronaves

  • Infraestructuras viarias

  • Infraestructuras ferroviarias

  • Infraestructuras aeroportuarias

  • Maquinaria y equipos

  • Obras de construcción de edificios de ingeniería civil

  • Actividades industriales

  • Actividades comerciales

  • Actividades deportivo-recreativas y de ocio

  • Infraestructuras portuarias

Los titulares de emisores acústicos, independientemente de su naturaleza, están obligados a respetar los correspondientes valores límite de emisión e inmisión acústica establecidos.

Control de la contaminación acústica

El control de la contaminación acústica se centra tanto en la reducción de la emisión acústica en las fuentes generadoras como en la protección de las personas frente a altos niveles de inmisión acústica.

Para lograrlo se aplican medidas técnicas como el uso de aislamientos acústicos, la implementación de tecnologías más silenciosas, o la adopción de normativas y regulaciones específicas en determinadas zonas urbanas, para lo cual es imprescindible poder medir los niveles de ruido en los diferentes emplazamientos.

Niveles de contaminación e índices acústicos

Las molestias que produce un sonido están relacionadas directamente con su energía sonora y cuyo índice básico es el nivel de presión sonora.

Este índice varía a lo largo del tiempo y en los estudios medioambientales se mide en decibelios (dB) y se expresa por LA.

Considerando un determinado periodo de tiempo, se puede determinar los valores LAmax y LAmin, que son el máximo y el mínimo valor de nivel de presión sonora alcanzado en el intervalo de estudio.

La energía sonora percibida por un individuo en un intervalo de tiempo producida por un ruido constante viene representada por el índice LAeq y para que tenga sentido debe ir siempre acompañado de una base de tiempo (T). Este es el parámetro de medición más importante a nivel de ruido continuo.

Para evaluar los niveles sonoros específicamente en los periodos horarios día tarde y noche, existen los siguientes índices acústicos:

  • Ld: nivel sonoro medio a largo plazo, asociado a la molestia durante el periodo día (generalmente de 7:00 a 19:00h) y que viene definido en la norma ISO 1996-2: 1987.

  • Le: índice de ruido asociado a la molestia durante el periodo de tarde, es decir, de 19:00 a 23:00h y que viene definido en la norma ISO 1996-2: 1987.

  • Ln: índice de ruido noche, correspondiente a la alteración del sueño, con tramo horario de 23:00 a 7:00h y que viene definido en la norma ISO 1996-2: 1987.

Pudiendo obtenerse el índice de ruido asociado a la molestia global Lden, expresado en decibelios (dB) y determinado mediante la siguiente expresión:

Expresión para calcular el índice de ruido Lden

¿Cómo se mide la contaminación acústica?

La monitorización de la contaminación acústica se basa en la recopilación y análisis de datos relacionados con el nivel de ruido ambiental presente en un entorno determinado.

Existen diferentes dispositivos utilizados para medir el ruido:

  • Sonómetros, que son aparatos que miden que registran la presión sonora en un intervalo de tiempo determinado y permiten obtener una medida objetiva de la intensidad del ruido.

  • Calibradores: aparatos que generan un sonido estable a un nivel y frecuencia determinados y que sirven para ajustar los sonómetros al nivel de presión acústica de referencia y comprobar que se mantiene después de la medición.

Dentro de los sonómetros existen dos tipos: Clase 1 y Clase 2.

Un medidor de nivel de ruido Clase 1 se considera más preciso que uno de Clase 2 debido a sus niveles de tolerancia más estrechos.

Estos aparatos que miden el ruido ambiental sirven para elaborar estudios acústicos en áreas urbanas, industriales, de transporte y residenciales de cara a evaluar los índices acústicos y determinar si cumplen o no con las normativas establecidas.

La regulación y control de la contaminación sonora es responsabilidad de los gobiernos y autoridades locales, quienes establecerán mapas de ruido y perseguirán que se cumplan lo previsto de acuerdo a las Leyes que regulan el nivel de contaminación acústica: Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre y el 1367/2007 de 19 de octubre por los que se desarrolla la Ley 37/2003 de 17 de noviembre del Ruido.

Fuente: https://envira.es/medir-contaminacion-por-ruido/

Fuente de la imagen ilustracion: https://www.drlopezheras.com/2017/04/el-ruido-del-trafico-y-la-contaminacion.html

 

Compartir...
Publicado en Artículos, Ecología, Medio Ambiente, noticias / news, Uncategorized.

Cuba, La Habana. Investigador del Centro de Investigaciones Pesqueras, doctor en Ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos, y maestro en Ciencias del Agua.

13 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *